En dos tiempos, en dos tiempos apareció un giro en 90 grados hacia correr, salir y volar de mi hogar.
En estos dos tiempos me he visto acelerada e involucrándome más en lo que será mi vida y con no menos que miedos-angustias-ansiedades-energías-felicidad para/por el cambio. He estado pensando en mil cosas y moviéndome para todos lados para darle formas a esto, que en dos semanas hizo un cambio un giro y se dispone a delinear el futuro por venir - guau que amenazante suena así - pero estoy con ganas, con miedos y preguntas “¿Cómo lo construiré? ¿Lo lograré?” y me respondo 1 no sé, buscando panoramas e involucrándome de lleno a esto y 2 si, voy a darlo todo por-para mí para lograrlo, vincularme y crecer.
Han sido dos semanas de locuras, de emociones, pensamientos y mucho por hacer pero también han sido dos semanas donde he cosechado sobre las relaciones reales que tengo - y vaya que se notan - que agradezco y amo con mi corazón.
En resumen estoy ansiosa, angustiada, con miedo y contenta, pero en definitiva estoy con más ganas que nunca de hacerme cargo de este proceso.
Agosto y Septiembre de revisión, de catarsis de un año de reflexión.
Han sido unos meses catárticos, dándome cuenta y definiendo qué es lo que yo quiero. Si bien, estas situaciones no han sido sin melodramas me he dado cuenta, mirando hacia atrás, qué es lo que yo he estado haciendo para mantenerlas: salir con chico dramático y con un wea ¿dónde estaba yo ? En el repaso de mi pasado, de mi infancia y cayendo en la actualidad que no es nada más que no me gusta estar trabajando en dónde estoy, que lo paso mal y no he tenido salud.
Actualmente, viendo el transcurso de los meses en donde corté una relación debido a exigencias laborales, siendo está última por su estrés la que me ha llevado a buscar cariño y amor en lugares incorrectos - en gente o que por su etapa vital se quiere casar o que simplemente deciden obviar su situación infravalorando a quién en ese minuto compañía le está entregando- es también ésta la situación que me ha permitido reflexionar y mirarme en dónde estoy hoy en día.
Un lapsus en donde ahora vuelvo hace unos 7 años atrás, subiendo las mismas escaleras en donde un antiguo amante moraba pensaba ¿qué es lo que estoy haciendo al estudiar esta carrera? y resolviendo en algo - que hoy es mi bandera de lucha - aprender de la gente y le añado algo, aprender para también verme y darme cuenta quién soy, quiero ser y en quién no me quiero convertir.
Resuelvo, este año ha sido difícil y no lo he estado pasando nada de bien, pero me ha ayudado a resolver, a re-mirarme y tomar en cuenta quién soy y hacia donde voy, junto con ver quienes son los que hoy y hace años me acompañan en éste camino, el camino de mi vida la cual amo y agradezco cada día para ver y aprender algo nuevo.
Con amor al pasado, al presente y al futuro.
Hacia el futuro, espero que este pequeño pasaje de autoreflexión me ayude para los porvenires de más allá y con amor me ayude a superarlos.
Un abrazo grande a mi misma y a quién sea que lea esto.
PD: está lloviendo, un 18 de septiembre del 2018, una lluvia que no le tenía Fe pero que hermosa suena al rebotar en las tejas de la casa que hoy me acoge, con risas, cuentos y micro pichangas.
El preludio o el verso, este es el comienzo de algo nuevo, en donde si bien las ansiedades me carcomen, siento que me estoy enriqueciendo y poniendo los pies sobre la tierra además de ir aprendiendo ¿aprendiendo qué? a ser adulta, a saber que quiero y que no.
Si miro hacia atrás, me doy cuenta de todo lo que he pasado para llegar acá y que con ayuda de unas canciones me siento nostálgica pero realizada, mejor dicho autorealizada ¡vaya que he caminado tanto! ¿cuánto me quedara por caminar? Espero que mucho y que cuando me atreva mirar hacia atrás sea con un abrazo hacia mi misma, con cariño y autocompasión. Si bien, este camino no ha sido fácil y no sin menos tropiezos, me abrazo hoy - si al menos hoy- y estoy contenta donde estoy.
Gracias a tantos como a mis padres, hermanos, prima y amigos por acompañarme en mis aventuras y deventuras de la vida, en estas frustraciones que a veces me carcomen el día pero que al final del camino me hacen sonreír y abrazarme, dándome cuenta que la vida no es un camino fácil sin más que bellas experiencias que nos invitan a mirar hacia atrás y alegrarnos de donde es que estamos hoy en día.
Cambio y fuera, afuera y adentro para seguir, como es mi tónica, creciendo.
Conversaciones en el camino,
Conversaciones que nos invitan aclarar
Que nos permiten avanzar
¿Qué haríamos sin ellas?
No sé, pero me encanta su existencia tan reafirmante, tranquilizante, pausada y amada.
Es que más allá de lo que suceda, allí siempre hay un te quiero independiente lo que ocurra
¿Sigamos caminando juntos?
Creo que es un acompañamiento que esta haciendo historia,
En ti… en mí
Pero ¡qué linda historia!